Desde su estratégica posición en la depresión del Ebro, el Centro Nacional de Adiestramiento (CENAD) «San Gregorio» se erige no solo como el mayor campo de maniobras de España, sino como un palimpsesto donde se superponen estratos de historia milenaria y vanguardia tecnológica. Para el historiador, este enclave de aproximadamente 34.000 hectáreas no es meramente un recinto militar; es un laboratorio táctico que ha evolucionado al compás de las transformaciones doctrinales de la milicia, desde las cargas de caballería de principios del siglo XX hasta la guerra digitalizada del XXI.
Ecos de la Antigüedad: El Castellar y Miranda
La relevancia militar de esta zona, dominada por la margen izquierda del Ebro, no es producto del azar contemporáneo, sino una constante geográfica dictada por su orografía. En el perímetro sur, el cabezo de Miranda custodia un registro arqueológico que se remonta a la Edad del Hierro. Las excavaciones han revelado la existencia de un asentamiento sedetano vinculado a la antigua Salduie (la Zaragoza íbera), protegido por murallas de hasta cuatro metros de espesor.
La transición al mundo romano consolidó su valor, identificándose estructuras administrativas de planta basilical que sugieren una centralidad hoy olvidada. Con el medievo, el sitio recuperó su vocación de atalaya. Bajo el reinado de Jaime I el Conquistador, la fortaleza de Miranda recibió el Fuero de Zaragoza en 1235 y fue reformada por el linaje de los Foces, quienes dotaron al conjunto de elementos señoriales. Siglos más tarde, durante los Sitios de Zaragoza en 1808, las tropas napoleónicas reconocerían de nuevo la superioridad táctica que otorgaban las alturas de San Gregorio, definiendo la dureza de un terreno que se convertiría en forja de soldados.
| Fase de Ocupación | Elementos Principales |
| Edad del Hierro e Íberos | Asentamiento sedetano, murallas de 4m, ceca de Salduie. |
| Época Romana | Basílica de tres naves, abundancia de terra sigillata. |
| Reconquista y Medievo | Castillo de Miranda, reformas de los Foces, Fuero de Zaragoza (1235). |
Génesis Institucional y el Binomio con la Corona
El nacimiento formal del campo en 1910, bajo el reinado de Alfonso XIII, respondió a la profunda crisis operativa tras el Desastre del 98 y las campañas en el norte de África. Se buscaba un entorno que mimetizara la aridez de los escenarios coloniales. La posterior decisión de ubicar la Academia General Militar (AGM) en Zaragoza en 1927 selló un vínculo indisoluble: la instrucción académica debía estar ligada a la práctica física en el terreno. Por estos páramos han pasado generaciones de españoles, incluyendo al actual monarca Felipe VI y, más recientemente, a la Princesa Leonor, simbolizando la continuidad institucional en la formación del mando.
El Laboratorio de la Guerra Civil y la Influencia Germánica
Un capítulo crucial en la evolución doctrinal ocurrió durante la Guerra Civil Española. San Gregorio se convirtió en la base de retaguardia para el adiestramiento de las fuerzas del bando nacional y, singularmente, en el centro de instrucción de la Legión Cóndor alemana. El llamado Grupo Imker (irónicamente apodados los «apicultores») introdujo en estos campos tácticas de cooperación entre armas y el manejo de material avanzado como los Panzer I y los cañones de 88 mm. San Gregorio fue, en esencia, el laboratorio donde se ensayaron los principios de la guerra de movimientos que dominaría la escena europea años después.
La Expansión Mecanizada y el Hito del CENAD
La llegada de la década de 1970 trajo consigo la mecanización intensiva del Ejército de Tierra. La mayor potencia de fuego de los carros de combate modernos exigió una ampliación drástica del perímetro. A través de las expropiaciones masivas de 1973 y 1975, el campo dobló su superficie, alcanzando sus dimensiones actuales con un perímetro de 108 kilómetros.
El 1 de enero de 1999 marca el punto de inflexión moderno con la creación del Centro Nacional de Adiestramiento (CENAD). El modelo evolucionó de la mera gestión de terrenos a la prestación de servicios integrales de formación. Hoy, unidades como la Unidad Enemigos (OPFOR) recrean escenarios asimétricos e insurgentes para dotar de un realismo sin precedentes a las maniobras.
Vanguardia Digital: Simulación y Redes 5G
En la actualidad, San Gregorio se sitúa a la vanguardia de la digitalización militar global. El paradigma del adiestramiento se sustenta en una triple vertiente:
- Simulación Real: El uso de duelo láser permite monitorizar bajas en tiempo real sin los riesgos del fuego real.
- Simulación Virtual: Réplicas físicas de las cámaras de combate de los blindados Leopardo 2E y Pizarro permiten instruir tripulaciones con un ahorro operativo masivo.
- Simulación Constructiva: El sistema SIACOM permite a los mandos dirigir operaciones sobre mapas digitales complejos.
Este liderazgo tecnológico se ha consolidado en 2025 y 2026 con la implementación de una red 5G privada de última generación. Con una inversión superior a los 15 millones de euros, esta infraestructura permite la interconexión de drones, sensores y dispositivos con latencias mínimas, permitiendo el desarrollo de tácticas basadas en la inteligencia artificial y el combate en nube.
Un Santuario en el Campo de Tiro: El Refugio de El Castellar
Paradójicamente, la actividad militar ha actuado como un escudo protector para la biodiversidad. Al ser una zona cerrada a la urbanización y a la agricultura intensiva, gran parte del recinto está integrado en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación. El Castellar alberga una de las mayores extensiones de vegetación gipsícola (habitats en suelos de yesos) de la Unión Europea.
Asimismo, el campo es un santuario vital para aves esteparias y rapaces amenazadas:
- Rapaces: Nidifican el águila real, el halcón peregrino y el águila azor perdicera.
- Avifauna Esteparia: Poblaciones de sisón, ganga ibérica y alcaraván encuentran aquí un refugio sin interferencias humanas constantes.
- Grandes Mamíferos: La ausencia de presencia civil ha favorecido la expansión de jabalíes y corzos en un equilibrio asombroso con los ejercicios tácticos.
Futuro
El CENAD «San Gregorio» representa la síntesis entre la tradición histórica y la vanguardia estratégica. Es un espacio donde el rastro de las calzadas romanas convive con la tecnología 5G y donde la preservación de la estepa aragonesa se entrelaza con la preparación para los conflictos del mañana. Como pilar fundamental de la interoperabilidad con la OTAN —evidenciada en ejercicios como el Trident Juncture—, San Gregorio seguirá siendo el laboratorio donde España forja su capacidad defensiva mientras protege una de las joyas ecológicas del Mediterráneo.
