Escándalo en Defensa. Mientras el Ministerio sigue mirando hacia otro lado, miles de militares de Tropa y Marinería se enfrentan al abismo al cumplir los 45 años. Pero hay una solución que el Gobierno calla: la consideración de profesión de riesgo. Un giro de 180 grados que permitiría a nuestros soldados jubilarse antes y cobrar más.
Es una de las mayores injusticias de nuestra democracia. Entran con 18 años, sirven a España durante casi tres décadas, se dejan la espalda y las rodillas en misiones internacionales y maniobras en condiciones extremas, y al cumplir los 45, la patada en el culo. El sistema los convierte en Reservistas de Especial Disponibilidad (RED), una figura que suena a prestigio pero que esconde una realidad cruda: una «paguita» de miseria y la calle.
Sin embargo, fuentes del sector denuncian que la clave para acabar con este drama está sobre la mesa de la ministra: declarar la profesión militar como profesión de riesgo. ¿Qué significaría esto para un soldado que ha servido de los 18 a los 45? Noticias Militares desvela las cifras de un cambio que Hacienda no quiere que sepas.
La ‘jubilación de oro’ que les quitan
Si el soldado español tuviera el mismo estatus que un policía local o un bombero, su vida cambiaría radicalmente. Con la aplicación de los coeficientes reductores (el famoso 0,20 que ya disfrutan otros cuerpos), un militar que ha servido 27 años podría adelantar su jubilación ordinaria más de cinco años.
Hagan las cuentas: en lugar de esperar a los 67 para cobrar una pensión digna —mientras malviven con los 680 euros de la asignación RED—, podrían pasar a ser pensionistas de pleno derecho a los 59 o 60 años. Es decir, se les reconocería que 27 años de saltos en paracaídas, guardias a la intemperie y carreras diarias no pesan lo mismo que 27 años de oficinista en un ayuntamiento. Es una cuestión de justicia, no de caridad.
El subsidio de los 52 años: la gran esperanza
Pero hay más. Uno de los grandes miedos de los militares que salen a la calle es el acceso a las ayudas sociales. Existe un mantra falso que recorre los cuarteles: que si tu mujer o tu marido trabajan, no tienes derecho a nada. Mentira.
Desde la reforma de 2019, para el subsidio de mayores de 52 años, solo cuentan los ingresos del militar. Si Defensa reconociera la profesión de riesgo, esta ayuda se convertiría en el «puente de plata» perfecto. Al no computar las rentas de la unidad familiar, el militar podría percibir el subsidio mientras su asignación RED queda protegida.
Actualmente, muchos RED se ven obligados a aceptar trabajos precarios para no perder la asignación, pero con el estatus de riesgo, el Estado se vería obligado a blindar estos ingresos como una indemnización por el desgaste físico sufrido.
Defensa se pone de perfil
¿Por qué no se hace? La respuesta es siempre la misma: el dinero. Reconocer que ser militar es una profesión de riesgo obligaría al Estado a cotizar más por ellos y a permitir jubilaciones anticipadas que hoy se ahorran enviándolos al paro a los 45 años.
Nuestros militares de Tropa y Marinería no piden privilegios. Piden que, tras 27 años de servicio, no se les trate como ciudadanos de segunda. La declaración de profesión de riesgo no es solo un papel; es la diferencia entre una vejez digna o el abandono absoluto tras haber dado los mejores años de su vida por la bandera.
El Ministerio tiene la pelota en su tejado. O reconoce el riesgo de la milicia, o seguirá siendo el mayor «Ere» encubierto de la historia de España. A los 45 años no se es viejo para trabajar, pero tras 27 años de mili, se ha ganado el derecho a no ser olvidado.
