ESCÁNDALO EN EL EJÉRCITO: Malestar en la AGBS por una «carnicería» de suspensos y el trato «despectivo» de un mando

Tensión máxima en la Academia General Básica de Suboficiales (AGBS). Lo que debería ser un proceso de formación y promoción para los sargentos primeros del Ejército de Tierra se ha convertido en una auténtica pesadilla. El curso CAPABET (Curso de Actualización para el Ascenso a Brigada) está en el ojo del huracán tras una oleada de suspensos sin precedentes y denuncias internas por el trato «poco profesional» de un comandante hacia los alumnos.


Una «hecatombe» de suspensos bajo sospecha

La voz de alarma ha saltado en los pasillos de la AGBS. Según ha podido saber este diario, la presente convocatoria del CAPABET está arrojando unas cifras de «no aptos» que han dejado en shock a los alumnos. Si bien el rigor es una seña de identidad de nuestras Fuerzas Armadas, el porcentaje de suspensos en esta ocasión es, según fuentes cercanas al curso, «anormalmente alto» y totalmente desproporcionado en comparación con años anteriores.

Los alumnos no piden que se les regale nada. Son militares con experiencia, plenamente conscientes de la exigencia que conlleva el ascenso a brigada. Sin embargo, la indignación es total al comprobar que existe una brecha insalvable entre el temario oficial impartido y la extrema dificultad de las pruebas de evaluación. ¿Se ha endurecido el criterio de corrección con fines puramente selectivos? ¿Es un problema de la calidad de la enseñanza o hay una intención deliberada de «limpiar» el escalafón?

Cuando una mayoría significativa de profesionales, que han demostrado su valía durante años de servicio a España, no logra alcanzar los objetivos, el problema deja de ser del alumno y pasa a ser del sistema. «El sistema de evaluación ha fallado», aseguran voces críticas, que cuestionan si la AGBS está cumpliendo su labor formativa o si, por el contrario, se ha convertido en un muro infranqueable por criterios arbitrarios.


Bajo el yugo de un Comandante: «Trato desconsiderado»

Pero la presión académica no es el único frente abierto. El clima de convivencia en la Academia está bajo mínimos debido al comportamiento de un comandante encargado del desarrollo del curso. Las quejas por su actitud son constantes: formas de dirigirse al alumnado que rozan la falta de respeto, actitudes de desconsideración sistemática y un tono que muchos perciben como impropio de un oficial en un entorno educativo.

En el Ejército, la disciplina y la jerarquía son sagradas. Pero la jerarquía no es un cheque en blanco para el desprecio. Según relatan los afectados, este mando ha instaurado un clima de «tensión innecesaria» que, lejos de incentivar el estudio, genera desmotivación y una profunda sensación de indefensión entre los suboficiales.

«La disciplina debe ir acompañada de respeto profesional. No se puede extraer el máximo rendimiento de un alumno si se le trata de forma hostil», señalan fuentes del entorno militar.


Meses fuera de casa y sacrificios familiares «pisoteados»

Es necesario recordar que los alumnos del CAPABET no son meros estudiantes; son servidores públicos con años de sacrificio a sus espaldas. Muchos de ellos han pasado meses fuera de sus destinos, alejados de sus familias y con una dedicación exclusiva, confiando en que el sistema sería justo y transparente.

El desgaste es emocional y profesional. A la presión de las pruebas se suma la incertidumbre de un futuro profesional que pende de un hilo por lo que consideran una «evaluación desequilibrada». Para muchos, ver cómo sus esfuerzos caen en saco roto por un sistema que perciben como hostil es un golpe directo a la moral de la escala de suboficiales.


Se exige transparencia inmediata

La situación ha llegado a un punto de no retorno. Los afectados y el entorno militar exigen una revisión seria, objetiva y urgente de lo que está ocurriendo en la AGBS. No se trata de una simple queja, sino de una exigencia de transparencia que debería ser la base de cualquier institución militar en pleno siglo XXI.

Es imperativo que la dirección de la Academia y el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) tomen cartas en el asunto. Se necesitan explicaciones claras sobre los criterios de evaluación y, sobre todo, medidas correctoras que garanticen que el CAPABET sea un proceso de ascenso basado en el mérito y la capacidad, y no una carrera de obstáculos diseñada para el fracaso.

El honor y el respeto son la base de nuestras Fuerzas Armadas. Cuando esos valores se tambalean en el centro donde se forman nuestros futuros mandos, es toda la institución la que sufre. La AGBS debe decidir si quiere ser recordada por su excelencia académica o por ser el escenario de una injusticia que ha dejado marcados a decenas de suboficiales ejemplares.

15 comentarios en “ESCÁNDALO EN EL EJÉRCITO: Malestar en la AGBS por una «carnicería» de suspensos y el trato «despectivo» de un mando

  1. Estudiar pistolos!!
    Y dejar de suspender a posta para no salir de Ceuta y Melilla para seguir cobrando pasta y no salir destinado fuera!

    1. Menudas princesitas. Esta generación de cristal que les Dan una orden o les hablan fuerte y se ponen a llorar y a criticar a un Oficial que lucha y se sacrifica por continuar con la tradición militar. Eso no es trato indigno sino que habéis salido de casita de papá y mamá y habéis entrado en el EJÉRCITO. ¿Qué queréis?

  2. De que se quejan éstos del trato humillante que se les dan, cuando la mayoría de éstos personajes se olvidan lo que fueron y miran y tratan igual o peor desde que son Sargentos a los que están por debajo …. Se creen dioses por tres años o incluso antes dos años de academia … Personajes de película …administrativos de uniforme, pero que coño se creen éstos personajillos que no dejan de ser unos simples chusqueros …

    1. Opina lo que te de la gana, pero no faltes al respeto de los Suboficiales del Ejército, profesionales, preparados como pocos.

    2. Viendo la forma de expresarte, Lo dice todo de ti. Se aprecia inquina y odio hacia los Suboficiales del ejército. Háztelo mirar.

    3. Que sabras tu, de lo que se pasa en esos 3 AÑOS de Academia Militar, que es mas del triple de lo que se prepara un Policia Nacional, Guardia Civil, Mozo o PolicIa Local, etc…. La ignorancia es la que habla.

    4. No tenéis ni la más lejana idea por no de otra cosa.
      Los alumnos son profesionales con una experiencia profesional que muchos de mayor empleo quisieran para ellos. No entiendo vuestros comentarios sin conocer este mundo de la milicia desde dentro.
      Después de 38 años de suboficial creo que tengo la experiencia suficiente para opinar más y mejor los que escriben aquí
      No obstante mis sargentos primeros se que vuestra máxima satisfacción sigue siendo la del deber cumplido y me consta que así es. Y cómo siempre compañeros a España servir hasta morir. Todo lo demás nos sobra. Un abrazo de suboficial

  3. Muy injustos los comentarios sin conocer en profundidad el problema. No será que sois procedentes de la Escala de Tropa? A lo mejor a alguno os han regalado el Compromiso de Larga Duración. Lo que sí tengo claro que a cualquier Suboficial que se ha mamado tres años de Academia no tenéis ningún derecho de llamarlo chusquero. Y si no, haber opositando vosotros

  4. No veo ningún presuntamente al hablar del oficial. Está claro que lo ha escrito algún alumno dolido y a la vez muy muy justito de los que antes no entrarían. Aquí no hay nada de periodismo detrás, aquí hay un artículo mal escrito y anónimo desde la cobardía para mentir y no ser sancionado. Mal suboficial detrás.

  5. El escándalo sois vosotros, que para publicar una noticia falsa, empleáis hasta una foto falsa. Ni esa es la AGBS, ni esas son las divisas y los emblemas de nuestro Ejército.

  6. Es el sistema de ingreso en la escala básica entran por baremo sin tan siquiera estudios, se aprueba en las academias para que salgan sargento dejan de estudiar y claro sin base ninguna se presentan a un curso que hay que estudiar y pasa lo que pasa, después está el chollo de repetir con las dietas del curso si hacen un estudio como bien dicen Ceuta y Melilla se llevan el palmares de repetidores, que le quiten el complemento de Ceuta y Melilla cuando estén en la península verá como cambia el cuento.

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