¿TRABAJAR GRATIS? El Ejército impone la recuperación de guardias y Militares Con Futuro estalla contra esta «esclavitud encubierta».

Mientras la Ministra Margarita Robles saca pecho en los desfiles, nuestros soldados son sometidos a un régimen laboral propio del siglo XIX. Regresar de maniobras para ser castigado con más guardias es la vergüenza nacional que nadie quiere contar. Solo la asociación Militares Con Futuro se atreve a alzar la voz contra este atropello.

Es una vergüenza. No hay otra palabra para describirlo. Mientras la clase política se llena la boca hablando de «modernización» y «derechos», en los cuarteles del Ejército de Tierra impera una ley del silencio que roza la explotación laboral. Imaginen por un segundo a un trabajador cualquiera: un médico, un policía, un bombero. Imaginen que le obligan a trabajar 24 horas al día durante diez días seguidos, durmiendo en el suelo, comiendo mal y bajo un estrés constante. Y ahora imaginen que, al volver a casa, su jefe le dice con una sonrisa cínica: «Como has estado fuera, me debes horas. Mañana te toca turno de noche». ¿Les suena a locura? ¿A abuso ilegal? Pues esa es la realidad diaria de miles de militares españoles gracias a la infame Instrucción 70/2016 del Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME).

Estamos ante un escándalo mayúsculo que el Ministerio de Defensa trata de tapar con buenas palabras y palmaditas en la espalda. El «último punto» de esta instrucción es una trampa mortal, un mecanismo perverso diseñado para exprimir hasta la última gota de sudor del militar sin pagarle un solo euro más. Y lo peor de todo: es una injusticia que pone en riesgo la seguridad de todos.

LA TRAMPA MORTAL: EL «TURNO DE GUARDIA COMPLETO»

Vamos a desenmascarar la mentira técnica con la que los mandos de despacho justifican este abuso. La Instrucción 70/2016 establece una supuesta «exención» de guardias para quien se ausente por motivos de servicio. Suena bien, ¿verdad? Parece lógico. Si te vas trabajar en unas maniobras, no deberías tener que hacer la guardia que te tocaba en el cuartel. Pero aquí viene la letra pequeña, la cláusula abusiva que convierte el derecho en papel mojado: la exención solo se aplica si la ausencia supera «un turno de guardia completo».

¿Qué significa esto en la práctica? Significa que el sistema está amañado. En unidades grandes, donde la rueda de guardias tarda dos o tres meses en dar la vuelta, es matemáticamente imposible que unas maniobras de diez o quince días te eximan de nada. El resultado es diabólico: el militar se va al campo, trabaja cientos de horas gratis (porque las horas extra en las Fuerzas Armadas son una leyenda urbana), y al regresar, reventado física y mentalmente, se encuentra con que su nombre aparece en el cuadrante. «No has faltado lo suficiente», le dicen. «Tienes que recuperar la guardia».

Es un insulto a la inteligencia y a la dignidad. ¿Desde cuándo trabajar fuera de la oficina no cuenta como trabajo? Para el Ejército de Tierra, al parecer, estar de maniobras es como estar de vacaciones a efectos del cuadrante de servicios. Una distorsión de la realidad que solo Militares Con Futuro está denunciando con la contundencia que la situación requiere, mientras otros miran para otro lado o se pierden en batallas dialécticas.

MATEMÁTICAS DE LA EXPLOTACIÓN: 120 HORAS VALEN CERO

Hagamos números, porque los datos no mienten y dejan en evidencia la estafa laboral que sufren nuestras tropas. Un soldado que se va de maniobras de lunes a viernes trabaja, siendo conservadores, 24 horas al día de disponibilidad absoluta. Son 120 horas de servicio ininterrumpido. Estrés, manejo de armamento, conducción de vehículos pesados, frío, calor, fatiga.

Ese mismo soldado regresa a su Unidad. Según la lógica aplastante de la Instrucción 70/2016, esas 120 horas no valen nada para «liberarle» de su guardia de seguridad de 24 horas. Al no haber superado el «turno completo» de su Unidad, la maquinaria burocrática le exige que pague su deuda. Así que, tras una semana de trabajo ininterrumpido, le endosan una guardia de 24 horas el fin de semana o el lunes siguiente.

Total de horas trabajadas en esa quincena: más de 180 horas. ¿Compensación? Ninguna. ¿Descanso? El mínimo legal para que no se caiga muerto, y a veces ni eso, porque las «necesidades del servicio» son la excusa comodín para saltarse a la torera cualquier derecho. Estamos hablando de un enriquecimiento injusto de la Administración, que obtiene dos servicios por el precio de uno: el operativo (maniobras) y el de seguridad (guardia recuperada), todo por el mismo sueldo mileurista.

Esto no es disciplina militar, señores. Esto es servidumbre. Es tratar a profesionales cualificados como si fueran siervos de la gleba a los que se puede exprimir a capricho del señor feudal de turno. Y mientras tanto, en los despachos climatizados del Ministerio, nadie mueve un dedo para derogar este punto negro de la normativa.

EL SILENCIO CÓMPLICE Y LA VOZ DE «MILITARES CON FUTURO»

¿Dónde están los defensores de los trabajadores? ¿Dónde están los sindicatos de clase que incendian las calles por mucho menos? El silencio mediático y político sobre este tema es atronador. Parece que a nadie le importa que quienes garantizan nuestra libertad vivan en un régimen de semiesclavitud laboral.

En medio de este desierto, hay que reconocer el valor de la asociación Militares Con Futuro. Son ellos los que han puesto el dedo en la llaga, señalando que los militares «también tienen derecho a descansar y a la conciliación». No piden privilegios, no piden lujos. Piden algo tan básico como que se respete su tiempo, su salud y a sus familias. Piden que se cumpla la ley. Porque, y esto es lo más grave, esta práctica de la «recuperación de guardias» podría ser totalmente ilegal.

LA ILEGALIDAD MANIFIESTA: CONTRA EUROPA Y CONTRA EL SENTIDO COMÚN

La Instrucción 70/2016 no solo es inmoral, sino que choca frontalmente con normas de rango superior. La Orden DEF/1363/2016, que regula la jornada y el horario de las Fuerzas Armadas , establece claramente el derecho al descanso adicional por actividades realizadas fuera del horario habitual.

Pero hay más. Europa ya ha hablado. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en su sentencia sobre la guardia militar eslovena , dejó claro que los militares no son máquinas. Tienen derechos. La Directiva de Tiempo de Trabajo se aplica a las Fuerzas Armadas salvo en casos muy excepcionales de operaciones reales. Una guardia de seguridad en un cuartel de Badajoz o de Zaragoza no es una «operación de combate». Es un trabajo rutinario. Y obligar a un militar exhausto a realizarla, sumando horas sobre horas sin respetar los descansos semanales obligatorios, vulnera la legislación comunitaria.

España, una vez más, a la cola de Europa en derechos. Mientras nuestros socios modernizan sus ejércitos y cuidan a su personal, aquí seguimos con mentalidad del «si no te gusta a Mercadona», amparados en ordenanzas rancias y en el miedo a las represalias.

UN PELIGRO PARA LA SEGURIDAD NACIONAL

No nos engañemos. Esto no es solo un problema laboral; es un problema de seguridad operativa. Un soldado cansado es un soldado peligroso. Poner un fusil de asalto cargado en manos de una persona que lleva diez días durmiendo mal y a la que se le niega el descanso, es comprar boletos para una desgracia.

La fatiga es el peor enemigo del militar. Merma los reflejos, nubla el juicio y dispara la irritabilidad. La «recuperación de guardias» no solo quema al personal, provocando bajas psicológicas y abandonos (¿quién quiere seguir en una empresa que te trata así?), sino que aumenta exponencialmente el riesgo de accidentes. Accidentes con armas, accidentes con vehículos, ineficacia en el trabajo en general.

Si mañana ocurre una tragedia porque un centinela se quedó dormido o tuvo un despiste fatal fruto del agotamiento acumulado, ¿quién se hará responsable? ¿El JEME que firmó la instrucción? ¿La Ministra Robles que miró para otro lado? ¿O le echarán la culpa al soldado, como siempre, por «inexactitud en el cumplimiento de las órdenes»? Ya sabemos la respuesta. La cadena se rompe siempre por el eslabón más débil.

AGRAVIO COMPARATIVO: CIUDADANOS DE SEGUNDA

La indignación crece cuando miramos a nuestro lado. La Guardia Civil, un cuerpo hermano con naturaleza militar, hace años que superó estas prácticas medievales. Un guardia civil que se va de comisión de servicio no vuelve a su puesto debiendo horas a nadie. Su trabajo fuera cuenta. Se le paga, se le compensa y se le respeta.

¿Por qué un soldado del Ejército de Tierra es menos que un guardia civil? ¿Por qué su esfuerzo vale menos? La Instrucción 70/2016 consagra este agravio comparativo, creando dos clases de servidores públicos: los que tienen derechos y los que tienen solamente obligaciones. Es intolerable que en pleno 2026 sigamos permitiendo que nuestros militares sean tratados como ciudadanos de segunda categoría, sin voz ni voto, sometidos a la arbitrariedad de un mando que decide si hoy ves a tus hijos o si te toca «pagar» la guardia que te saltó por estar sirviendo a España comisionado o en un campo de maniobras.

LA CONCILIACIÓN FAMILIAR: UNA UTOPÍA DESTROZADA

Hablemos de las familias. Porque detrás de cada uniforme hay una pareja, unos hijos, unos padres. La recuperación de guardias es un torpedo a la línea de flotación de la conciliación familiar. Las maniobras ya son duras de por sí para la vida familiar: ausencia, incomunicación, distancia. Pero el regreso debería ser el momento del reencuentro, de la vuelta a la normalidad.

Con la Instrucción 70/2016, el regreso es una nueva despedida. «Cariño, ya he vuelto, pero no podemos hacer nada juntos porque tengo que recuperar una guardia». ¿Cómo se planifica una vida así? ¿Cómo se explica a un hijo que papá o mamá ha vuelto pero no puede estar en casa porque tiene que recuperar servicios por no estar destinado en una oficina?

Militares Con Futuro tiene toda la razón al poner el foco en este drama humano. Están destrozando familias por pura ineficiencia organizativa. Porque no nos engañemos: esas guardias de recuperación no son necesarias. La base no se quedó sin vigilancia mientras el soldado estaba fuera; otro compañero la hizo. Exigir la «recuperación» no es una necesidad del servicio, es un castigo a los que más trabajan en las Unidades.

UNA SOLUCIÓN SENCILLA PARA UN PROBLEMA GRAVE

La solución no requiere ingeniera aeroespacial. No hace falta crear comisiones de estudio ni gastar millones en consultoras. Basta con tener voluntad política y un mínimo de humanidad. Basta con modificar la Instrucción 70/2016 y redactar un párrafo que diga lo que dicta el sentido común:

«El personal que se ausente por motivos de servicio (maniobras, operaciones, comisiones) quedará automáticamente exento de las guardias que le coincidieran, considerándose el tiempo de ausencia como tiempo de servicio efectivo a todos los efectos, sin necesidad de recuperación posterior.»

Así de simple. Una frase. Una firma. Y se acabaría con años de injusticia, de rencor y de fatiga innecesaria. Pero para eso hace falta valentía. Hace falta que el Ministerio de Defensa deje de ver a las asociaciones como enemigos y empiece a escucharlas. Hace falta que alguien en la cúpula militar entienda que la lealtad es un camino de doble sentido: el soldado da su vida por la Patria, y la Patria debe cuidar del soldado.

Mientras eso no ocurra, seguiremos denunciando. Seguiremos diciendo lo que otros callan. Seguiremos apoyando a organizaciones como Militares Con Futuro, que se parten la cara en soledad para defender lo obvio. Porque si nosotros no lo contamos, si ellos no lo denuncian, la maquinaria burocrática seguirá triturando la profesión militar hasta que los cuarteles queden vacíos.

Basta ya de abusos. Basta ya de «recuperar» lo que ya se ha trabajado con creces. Señora Robles, Señor JEME: deroguen ese punto infame de la Instrucción 70/2016. Dejen de castigar a quienes más trabajan.

Un comentario en “¿TRABAJAR GRATIS? El Ejército impone la recuperación de guardias y Militares Con Futuro estalla contra esta «esclavitud encubierta».

  1. Ese problema se da en Unidades donde hay muchos militares que salen de maniobras y otros pocos no.
    Si a los que están de maniobras se les salta la guardia, los que se quedan hacen todas las guardias.
    Esto se arreglaría si se pagasen los servicios. La gente no protestaría por hacerlos, pero como todo es gratis y los militares tenemos que estar disponibles 24/7/365, pues alégrate cuando libras.
    No pueden pagar las horas de los militares porque para eso no hay dinero y como además las guardias y servicios las hacen los de abajo pues casi todos contentos.

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